Anoche, creo que pudimos disfrutar todos del juego desplegado por el terreno del Benito Villamarín, de los nuestros. Una primera parte muy intensa, con entrega absoluta de todos los componentes de mi tropa, pero sigo estando, y cada vez más, preocupada con lo más importante, rematar la faena.
¿De qué sirve jugar de escándalo, si con tantas llegadas a la portería verdiblanca, sólo hemos sido capaces de materializar la jugada una sola vez. ¿Acaso, Marcelino y los jugadores, no ven lo que vemos nosotros, los aficionados? ¿Todavía, achaca a la suerte, la falta de gol del equipo? Bajo mi humilde opinión, eso sería así si el portero del Betis, o del equipo que se enfrenta a mi Sevilla (ya son muchas las jornadas que ocurre lo mismo), estuviese haciendo unos paradones del siglo. Sin embargo, apenas en dos de las ocasiones, que tuvo ayer el Sevilla FC, el portero es el que para el balón, y por contra, el resto de las veces, son faltas de táctica para rematar la faena.
Yo hoy no tendría nada que reprocharle a los míos, si no viese en el terreno de juego, más de lo mismo de los últimos encuentros, donde damos un espectáculo muy bueno en los partidos sin conseguir goles.
Decía Marcelino en ruedas de prensa anteriores, que si el equipo juega a este nivel, llegaría a los puestos de Champions. Lo que no dijo fue en qué temporada, porque en ésta, la verdad es que lo veo más difícil cada vez. Quizás sea la ansiedad que tienen los jugadores por marcar, lo que haga que se precipiten y desperdicien oportunidades reales de gol, que con un poco de cabeza y suerte podrían materializar. No sé pero sea lo que sea es digno de estudio y de entrenamiento, y no de justificación con la mala suerte. Porque lo de las velas negras yo no me lo creo.
Espero que los nuestros sean capaces de discernir sobre lo que está ocurriendo y tomen las medidas oportunas para conseguir los objetivos. Y cuando digo los nuestros, meto a todos, desde el presidente hasta el último jugador, pasando por el entrenador, por supuesto.
Ahora toca pensar ya en el próximo partido frente al Málaga. Ojalá hayan aprendido la lección y lo demuestren trayéndose los tres puntos para casa. Basta ya de seguir perdiendo puntos.















Ojalá que nos empecemos a espabilar ya, ayer si se vio buen futbol, sobre todo en la primera parte pero esto no puede seguir con tantos fallos y tantas oportunidades de gol perdidas.
un beso para los dos
Mati esto se reinvierte con un buen ariete que consiga meter una o dos de las tantas ocasiones que disfrutamos, es ilógico los pocos goles que llevamos esta temporada con la cantidad de ocasiones producidas.
En definitiva, esperemos que con Babacar Diawara se reinvierta este proceso.
Saludos.
En el derby se vieron claramente todas nuestras carencias: presión agobiante ante un contrario que se siente cómodo dejándose presionar, falta de acierto con la portería rival (puntería, elección de la peor opción, egoísmo), centro del campo insostenible debido a ataques con demasiados efectivos. El equipo rival (y no es la primera, ni de seguir así, será la última) aprovecha lo poquito que hace para obtener en sendas jugadas de contragolpe, una falta favorable que termina en gol y otra falta que nos deja con diez.
No podemos defender a equipos que juegan al contragolpe sólo con dos centrales y el resto del equipo quedarse arriba, como tampoco tiene sentido desgastarse fisicamente en los primeros compases del partido para no obtener premio.
Tengo el convencimiento de que no perdimos por el miedo del equipo contrario a perder contra diez.
Saludos,
Antonio